Textil

Tinte Natural de MORA una historia y una técnica .

Los tintes naturales son pigmentos orgánicos que se extraen de plantas, insectos y minerales,  por sus características químicas tienen la virtud de teñir fibras naturales como algodón, yute, lino, bambú, cáñamo, lana, seda, alpaca, vicuña y guanaco. También podemos teñir viscosa (celulósica) y Poliamida (Nylon). Son ecológicos y sostenibles. No contienen componentes químicos perjudiciales para la salud ni el ambiente.

La revolución industrial trajo consigo la fabricación de nuevas maquinarias que servirían para agilizar los procesos que hasta entonces, los hombres debían hacer de forma manual.  Entre las que destacan, están las máquinas para producir por primera vez la tela de algodón.

Para la época los tintes artificiales no existían, por lo que al igual que en la prehistoria, el ser humano seguía obteniendo el material de las plantas. 

 Y así obtenían distintos tintes y  matices de colores denominados masculina y fáustico, que se podían conseguir  tonalidades perfectas para teñir las telas que creaba el mundo de la manufactura. Sin embargo la explotación de la morera tanto para obtención de madera, frutos y tintes terminó acabando con la mayor parte de la flora en las principales ciudades de Europa,por lo que su consumo se encontró escaso durante varios décadas, hasta la aparición de tintes sintéticos y sustitución de maderas. En Argentina este árbol se encontraba en todas las plazas públicas y debido a que sus frutos manchaban las calles, atraía insectos terminaron por removerlo, en la capital federal y en el interior del país era muy utilizada para fabricar seda y con ella chalecos antibalas y paracaídas claro está que corrió la misma suerte que Europa y los materiales sintéticos fueron un sustituto de la producción sericicola nacional de aquel momento.

El uso de tintes naturales implica un profundo conocimiento y respeto por el ambiente que nos rodea , de hecho las tintorerías mapuches dedicaban una invocación de agradecimiento a la madre tierra antes de recolectar las plantas para su uso.

Teñir con tintes naturales implica un conocimiento general de química, botánica,arte y el entorno, un conocimiento holístico como el que tenían los pueblos originarios. Es entonces cuando conocemos y comprendemos a la naturaleza que podemos amarla y cuidarla, compartir su sabiduría.

El Teñido Natural

El proceso del teñido natural se basa en la extracción de colores de la vegetación y de los minerales presentes en la naturaleza, según las técnicas indígenas que se han traspasado por generaciones. Escondidos en la corteza, las hojas, raíces y a veces las flores, se encuentran colores que, luego de ser hervidos, penetran la lana para no salir más. Esa es la ventaja del teñido natural: es eterno y único. Para que las lanas no se destiñan se usan los “mordientes”: entre los más habituales está la sal y la piedra lumbre, pero antiguamente las mujeres mapuche usaban la orina podrida y la ceniza u hollín que quedaba en el techo de las rukas. 

COLORES OBTENIDOS DE LA MORA

ROSADO: cáscara de cebolla, cáscara de hualle, fruto de mora y otros.

AZULES: arándanos, moras, zarzamoras, pétalos de aciano, pétalos de jacintos, índigo japonés, árbol de bignay y árbol de moringa. Pétalos de azafrán y frutas de cornejo para un color azul verdoso. Moras para un azul intenso. Usa frambuesas, iris negro o la uva de Oregon para azul púrpura.

El color del tinte de la mora viene de las antocianinas, unos compuestos orgánicos presentes en esta fruta y otros vegetales como los arándanos, la remolacha o las hojas de arce. El nombre viene del griego anthos (flor) y kyáneos (azul), pero no sólo aportan color azul sino a los rojos, rosas, púrpuras y violetas.

CÓMO EXTRAER LOS COLORES NATURALES:

Para obtener el color de la fruta o verdura, plantas o pétalos, comenzar por cortarlo en trozos pequeños y aplastarlos bien en un mortero o procesador de alimentos. Obtendremos un jugo de color que ya se puede utilizar, por ejemplo agregando agua a modo de una acuarela.

Si adicionamos un poco de fécula de maíz o harina, se puede crear una mezcla más sólida con la misma consistencia que los tintes comerciales.

A partir del zumo obtenido con el mortero, reducirlo en el calor para evaporar parte del agua o alcohol que hemos añadido para aumentar la extracción. Reduciendo el volumen por evaporación del disolvente utilizado, se obtiene un compuesto casi listo para ser utilizado para teñir.

El método que se utiliza se denomina Método por LIXIVIACIÓN. Es la extracción de uno o más componentes de una fase sólida mediante la utilización de una fase líquida o solvente. Los colorantes extraídos deben ser utilizados en corto plazo, porque se oxidan y varían su tonalidad, incluso pueden formar moho y degradarse rápidamente. Si se quieren usar colorante naturales de manera semi industrial, la alternativa es mantenerlos de forma líquida, para eso una vez realizada la extracción se enfría a 65-70°C y se filtra.

CÓMO TEÑIR

 Añadimos al agua el preparado en una olla grande (tiene que caber bien lo que vamos a teñir) y calentamos hasta que llegue a unos 90º. Añadimos entonces las madejas (previamente han estado 1 hora en remojo) y cubrimos con agua para que puedan moverse tranquilamente y que el tinte quede uniforme.

A los 30 minutos apagamos el fuego y dejamos reposar toda la noche. A la mañana siguiente sólo tenemos que lavar las madejas con jabón neutro y agua y dejar secar.

Los tintes naturales por lo general incluyen el uso de “mordientes”. Los mordientes realzan, intensifican o modifican el color de la fibra y dan mayor solidez. Foto Mundo textil mag

Fibras de seda, madeja de algodón, madeja de lana merina y madeja de lana de alpaca teñidas con moras.

Fuente :Pulchra Blogspot gráfica Bengar y mundo textil mag (tintes naturales)

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